MULTICULTURALIDAD EN LAS AULAS

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Esta entrada va dirigida a la multiculturalidad que existe hoy día en los centros educativos, Lorena recuerda que en su clase había tres niños marroquíes, cuatro ingleses y dos de etnia gitana cuando estaba en 2º de la ESO, dice así en su biografía:

Recuerdo que los profesores y las profesoras no tenían en cuenta a mis compañeros y compañeras que tenían como primera lengua su lengua natal, si no entendían algo se lo explicaba de nuevo pero no hacía ningún cambio curricular. Yo que era una niña sociable que me relacionaba con todos los de mi clase recuerdo que mis compañeros marroquíes me pedían ayuda porque no entendían nada, los profesores y las profesoras tampoco hacían por que los compañeros y compañeras nos ayudásemos entre nosotros y nos enriqueciésemos de la multiculturalidad con la que constaba mi aula.

‘’Las políticas y las prácticas educativas deben crear las condiciones para una ciudadanía intercultural y evitar convertirse en un agente de exclusión social’’ (García, Moreno, 2014, p. 27)

Pensamos que en la mayoría de los centros educativos no se cumple la afirmación anterior, al menos cuando nosotras estábamos en clase, Patricia dice que en su colegio solo había dos personas que eran de diferente cultura. ¿Tendrá algo que ver que su colegio fuese privado y con un alto nivel social?

‘’ Las generaciones actualmente en edad escolar forman de una nueva sociedad multicultural, plurilingüe y mestiza’’ (García, Moreno, 2014, p. 27)

Tenemos que añadir que la multiculturalidad en las aulas enriquece a cada niño y a cada niña que está en ella, una forma de conocer diferentes culturas, existen muchas actividades para que cada alumno de a conocer su religión, sus tradiciones y contárselas a sus compañeros y compañeras… pero ¿las escuelas están dispuestas a traspasar fronteras? Pues según dicen García y Moreno no:

‘’Esto nos permite decir que la escuela, pese a todas sus reformas, continúa siendo un sistema de reproducción que no logra traspasar las fronteras de la exclusión y la desigualdad’’ (García, Moreno, 2014, p. 39)

ORGANIZACIÓN EN LAS AULAS

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Esta entrada va dirigida a la organización de las aulas, no nos damos cuenta de la importancia de esto hasta que no investigamos un poco sobre ello y vamos practicándolo en las clases.

Para empezar, debemos pensar en la etapa de infantil, unos niños y niñas con edades comprendidas entre 3 y 5 años. ¿Cómo pensamos que deben estar distribuidas estas aulas?

Como afirman Doménech y Viñas (2007) en la educación infantil, el aula es una prolongación del ambiente familiar. Deben cuidarse los accesos y facilitarlos al máximo, tanto el aula como los materiales en ella instalados. La presencia de muchos objetos, rincones para organizar distintas tareas simultáneas, espacios donde poder realizar actividades psicomotrices o colectivas, etc. son características básicas de estas etapas. (p. 42)

Lorena habla de su experiencia en estos cursos:

Recuerdo que era una metodología por fichas, tanto para leer como para aprender los colores, números, letras… Mi aula constaba de rincones, existía el rincón del juego, de la lectura, del teatro, rincón de la relajación y no recuerdo ninguno más. A parte de los rincones nos sentábamos por equipo, en mesas hexagonales donde hacíamos las fichas. Cuando acabábamos esto pasábamos al rincón que más nos apetecía.

‘’Soñó que en Educación Infantil la mayor parte del tiempo se dedicaba al juego, las canciones, la danza, el teatro… Que los papeles, cartulinas, colores, lápices, ceras, pinturas sólo eran utilizados por aquellos niños que insistentemente lo requerían.’’ (Jiménez, 2008, p. 25)

Nosotras (Patricia y Lorena) hemos vivido una experiencia educativa juntas a parte de la carrera, el ciclo de Integración Social en el que hemos hablado en alguna entrada más. En esta etapa educativa experimentamos por primera vez ambas las asambleas.

Patricia lo relata así en su biografía:

La organización del aula era genial también. Siempre teníamos el mismo sitio y las mesas eran amplias como las de la facultad, pero además se podían mover y las sillas eran muy cómodas. El ambiente era cálido y para hacerlo aún más nos sentábamos en forma de U para que todos nos viésemos las caras y pudiéramos participar para enriquecernos con la opinión de los compañeros.

Lorena también recalca esto en su relato:

 Estábamos sentados en forma de U, me dio reparo a primera hora porque pensaba que era una forma de sentar a los niños y niñas pequeños en clase para tenerlos más controlados, luego descubrí que era por el ambiente de clase y una forma en la que participar fuese más efectivo.

Gómez Dacal (1992) llega a la siguiente conclusión, si se desea facilitar la interrelación entre los alumnos, los pupitres han de situarse en círculo. En el caso de que se quiera promover las respuestas orales, se adoptará la organización en ‘’círculo’’ o en cluster (grupos). Si se quiere evitar que los alumnos se distraigan o que muestren conductas perturbadoras, en ningún caso se les colocará en filas.

Esta forma de organización de las aulas hoy día está más integrada en los centros educativos, nosotras lo experimentamos como hemos dicho antes en el ciclo, y actualmente lo hacemos con mucha frecuencia en muchas clases de la carrera, es cierto que fomenta la participación, los alumnos y las alumnas sienten más apoyo por sus compañeros y nadie está sentado en la última fila o en la primera. La forma de asamblea favorece muchos factores en las aulas como hemos mencionado anteriormente.

APRENDIZAJE MEMORÍSTICO

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En esta entrada se va a tocar un tema que a día de hoy ni en nuestra facultad, que somos los que debemos cambiar esto, se ha logrado conseguir: el aprendizaje memorístico.

Bajo el conocimiento de Lorena que trabaja con niños y niñas de primaria, sabemos que hay muchos maestros y maestras en centros educativos que hacen por cambiar este tipo de aprendizaje, docentes que han dejado a un lado los tradicionales libros de texto, la tradición de calificar bajo exámenes, otra tradición como es la de mandar tarea a casa para que los niños y las niñas pasen sus tardes sentados en su escritorio… al menos hay esperanza y algo se está haciendo bien.

Lorena afirma en su biografía lo siguiente:

-Cuando entré a primaria recuerdo que tuve un aprendizaje memorístico.

– Era una cadena de explicación, ejercicios, tarea y examen.

-Llegó el momento en el que fui al instituto, los 3 primeros años, es decir, desde 1º hasta 3º de la ESO recuerdo unos profesores fríos, que solo querían que el examen lo tuviéramos aprobado. Una enseñanza meramente memorística.

– En bachillerato llevaba otro pensamiento diferente que en la ESO, por un poco de madurez creo, el aprendizaje siguió siendo memorístico y aburrido.

– Al acabar el ciclo decidí hacer una carrera y entre en la que estoy a día de hoy, Pedagogía, comencé muy motivada, la mayoría de las asignaturas de esta carrera, hasta ahora, son clases innovadoras en las que los alumnos y alumnas tenemos mucha voz y voto, los profesores buscan que aprehendamos y que no sea una clase tradicional con un simple aprendizaje memorístico.

También tengo que decir que hay profesores iguales que los que tuve en la ESO, profesores que llegan ‘’explican’’ se van y cuando sea la hora del examen no le importará nada que hayamos aprendido o que solo hayamos estudiado de memoria para soltarlo en el examen.

¡Esto me parece fatal! Que en una carrera como es pedagogía, que es de educación, que se supone que luchamos y queremos un aprendizaje relevante y significativo con clases innovadoras quitándole el protagonismo a los profesores y dándoselos a los discentes siga habiendo profesores que tengan este pensamiento y esta forma de enseñar, si se le puede llamar enseñar, de una forma tan tradicional y aburrida. Pero es lo que nos toca, sigamos disfrutando de los buenos profesores y viviendo en la mentira con los tradicionales, ya nos tocará cambiar la educación y aportar nuestro grano de arena cuando acabemos la carrera.

¿Existe cambio? Claro que hay cambio, al menos hay profesores y profesoras vocacionales con ganas de que sus alumnos adquieran un aprendizaje relevante…

Patricia también habla del aprendizaje que ella ha vivido en la educación:

– En mi colegio el tipo de enseñanza que recibí fue tradicional y el tipo de aprendizaje completamente memorístico.

-Salíamos del colegio a las 17,20 con una mochila hasta arriba de libros y libretas para seguir haciendo deberes en casa hasta muy tarde.

– El tipo de enseñanza en la facultad de Derecho de Málaga es tradicional. El aprendizaje, por supuesto, meramente memorístico.

– Hice el ciclo superior de integración social en Cesur, en el parque tecnológico. Es un centro privado. El tipo de enseñanza era innovador.

– El aprendizaje de mi etapa en integración social fue, sin duda alguna, significativo relevante porque nunca voy a olvidarme de todo lo que aprendí.

– El cambio de una facultad a otra es radical. Los profesores y las profesoras por regla general sonríen y eso ya es mucho. En cuanto a los tipos de enseñanza, aunque aún es pronto para asegurar nada, creo que está lejos de ser una enseñanza tradicional con un aprendizaje memorístico.

Jiménez (2008) afirmó que en los últimos años se viene hablando de valores, actitudes y procedimientos como aspectos fundamentales a trabajar con los alumnos, pero de hecho la escuela y el profesor/a o maestro/a, asesorado por las diversas instituciones, no deja de ser un transmisor de conocimientos, con unos programas en donde los objetivos y contenidos prioritarios escasamente difieren de los que durante siglos se han venido impartiendo. Programas en los que se hace hincapié en la adquisición de conocimientos por parte del alumno/a.

ESCUELA COMO SISTEMA DE GOBIERNO

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En esta entrada hablaremos del sistema que existen hoy día en los centros educativos. ¿Pensamos que la organización de ‘’poder’’ en esta institución es la correcta?

El profesor y la profesora en su aula es la máxima autoridad, la forma en la que están sentados los y las discentes en clase, la tarima donde se encuentra la mesa del profesor y la pizarra (en el caso de que esta exista)… Sinceramente, ¿alguna vez os habéis parado a pensar en esto? Claramente cuando lo piensas y lo analiza todo tiene su lógica, nos encontramos en un sistema educativo donde le quitamos todo el poder a los alumnos y a las alumnas.

En el aula y en general en los centros educativos podemos entenderlas como un ‘’sistema de gobierno’’ como afirma Dussel y Caruso (1999).

Realmente pensamos que no es necesario que un profesor o una profesora lleven su clase de esta forma, donde él o ella es la máxima autoridad, con castigos severos, ejercicios largos y diarios, exámenes, preguntas en clase, calificaciones… ¿Dónde tenemos en cuenta la opinión de los alumnos y de las alumnas?

¿Es necesario que Lorena recuerde sus inicios en primaria con un profesor así? (Párrafo de su biografía)

Cuando entré a primaria recuerdo que tuve un aprendizaje memorístico, mi profesor desde 1º hasta 4º de primaria era un profesor bastante serio y exigente para estar enseñando a niños y a niñas de esas edades. Solo se interesaba en las notas, en los ejercicios, no contaba con la opinión de sus alumnos y alumnas. Recuerdo que siempre se sentaba en su mesa con una regla de madera grande en la mano con la que iba señalando cosas en la pizarra, en la que no podíamos pintar cuando teníamos juego libre ya que era su espacio.

Recuerdo varios castigos, de ponernos de pie en la esquina de clase, nos mandaba al rincón cómo él decía hasta si se nos caía el estuche al suelo. Uno de estos cuatro cursos recuerdo que un día se me olvidó el color amarillo y que en el libro ponía que debíamos utilizar ese color para alguna actividad, el maestro me dejó sin recreo.

En cambio Patricia tiene otro recuerdo de sus profesores y profesoras:

En cuanto a los profesores, guardo muy buen recuerdo de ellos. En general eran profesores y profesoras bastante exigentes pero el trato con nosotros siempre fue exquisito. Actualmente guardo amistad con muchos de ellos, aunque supongo que después de crecer a su lado es lo normal. Del profesor que guardo peor recuerdo es de uno que tuve en matemáticas. En mi caso, siempre he sido especialmente torpe para esta asignatura pero en líneas generales a la clase nos estaba costando más que otros años. Sin embargo, él decía que no podía pararse a explicarlo otra vez porque no tenía tiempo. Al final, lógicamente, la mitad de la clase nos apuntamos a clases de matemáticas en una academia y aun así hubo un alto número de suspensos. Por otra parte, me acuerdo muchísimo de Carmen Sojo. Carmen nos daba lengua, cultura clásica, filosofía, latín y griego. Pasábamos muchísimo tiempo con ella y es una mujer muy cercana y muy amable. Siempre nos contaba historias para facilitarnos el aprendizaje, aunque después utilizaba la metodología ordinaria y ponía exámenes como el resto de profesores.

El sistema de gobierno existía en los dos colegios, pero claramente que dependiendo del profesor los alumnos y las alumnas lo percibían de forma diferente.

Lorena habla en su biografía sobre el ciclo superior de Integración Social donde no existía lo expuesto anteriormente:

Esas clases del ciclo de integración social son las clases dónde más han sabido exprimir cada conocimiento, dónde hemos aprendidos unos de otros, dónde los profesores se mostraban a nuestro nivel y dónde no existía una jerarquía muy marcada durante las clases mientras hubiera respeto entre todos.

Todos los profesores y profesoras deberían trabajar así, los y las discentes acuden a clase felices, sin que sea una olbigación, saben que van a aprehender uno de los otros aunque haya un profesor o una profesora que vata guiando las clases, todos y todas son partícipes, existe el respeto… y lo más importante, hay un aprendizaje relevante.

»La literatura pedagógica, basada en los mejores casos en un análisis de la práctica y de las dificultades observadas, ha dado un paso adelante al considerar el espacio y el tiempo como recursos, es decir como elementos de unas organizaciones que funcionan como sistema» (Domènec, Viñas, 2007, p. 11)

DOCENTES

Esta entrada va dirigida al profesorado, a algunas actitudes que tienen hacia los alumnos y alumnas, desde la perspectiva de como nos hemos sentido nosotras en nuestros años de experiencia en el ámbito escolar.

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Comenzamos por la etapa de infantil, los profesores suelen ser más cariñosos y dan más amor que en las etapas superiores. Como podemos observar en la biografía de Lorena:

A mis profesoras las recuerdo con mucha nostalgia, solían ser profesoras más jóvenes que en primaria, con ganas e ilusión por sus niños y niñas, las recuerdo con mucho amor y con el amor que ellas nos daban, hablo en femenino porque en esta etapa escolar solo tuve a maestras.

Este párrafo anterior de la biografía lo podemos afirmar con la afirmación de Leites y Rivas (2014) dicen que conforme se avanza de curso esta distancia se va sintiendo más presente y visible, de forma que las primeras experiencias escolares son recordadas con afecto y las de secundaria lo son por la disciplina, la distancia y la indiferencia. (p. 68)

Patri plasma en su biografía como se sentía con los y las docentes cuando estaba estudiando derecho:

En cuanto a los docentes, no he encontrado ningún docente que haya sido para mí un ejemplo positivo. De hecho, todo lo contrario. Creo que tanto los profesores, como las profesoras que he tenido son personas que no tienen ninguna empatía, y que la mayoría (al menos en el ámbito laboral) carece de humildad.

En cambio, Lorena habla de una profesora de inglés que tuvo en el instituto que la ayudó muchísimo:

Cuando estaba repitiendo tuve una gran profesora de inglés, una asignatura que nunca me había llamado la atención, la cual nunca me había resultado nada fácil y a la que nunca le había prestado el mayor interés, esta profesora hizo que me motivara en sus clases, que me interesara por el inglés y que ‘tuviese claro’’ lo que quería estudiar de mayor, creo que me saqué la ESO y bachillerato gracias a su apoyo y a su motivación, de decir, tengo que estudiar para poder estudiar inglés y ser lo que quería por aquel entonces. Ella fue la única profesora que me encontré que no buscaba solo el aprendizaje memorístico de sus alumnos, si no la motivación por aprender.

Aunque sean dos etapas escolares diferentes, aquí vemos la diferencia cuando un profesor o profesora trabaja por vocación y cuando no.

Patricia y Lorena están de acuerdo en lo anterior y lo comprobaron juntas en CESUR, un centro privado de formación profesional donde estudiaron juntas el ciclo superior de Integración Social, ambas recuerdan a sus profesores Marta y Nando con mucho cariño y con una actitud de implicación con cada uno de sus alumnos y alumnas, podemos destacar de la biografía de Patri lo siguiente:

Mi profesor, Nando, y mi profesora, Marta, nos enseñaron a desnudar nuestra alma y nos llenaron el corazón de cosas bonitas. Nando nos inculcó el valor de la tolerancia y de la humildad, el respeto y a la vez el pensamiento crítico. Por otra parte, Marta nos enseñó a quitarnos esa coraza que todos llevamos, a ser seres de luz, la ayuda al prójimo, la empatía a nivel más superlativo de la palabra, a controlar la asertividad y a gestionar nuestras emociones de manera correcta. En definitiva, nos enseñaron a pensar como aquel que dice, a ser críticos con la sociedad y a movernos en el mundo en la búsqueda de conocer a los demás, una vez que nos hemos conocido a nosotros mismos.

Nunca antes profundicé tanto en mi interior. Nunca sentí tanto apoyo. Nunca fui tan curiosa…

En la biografía de Lorena destacamos lo siguiente:

Los profesores se interesaban por que se entendiese cada uno de los conceptos que explicaba, dónde aprendí gran variedad de habilidades sociales, compañerismo, un trato muy cercano desde los profesores hacia nosotros los alumnos. Unos profesores implicados 100% en sus clases, clases dinámicas, entretenidas, que captaban mi atención, que me incitaban a participar, en las que se aprendían mucho más que en una tarde de estudio con el libro por delante. Marta y Nando me ayudaron mucho a entender lo importante que era trabajar con vocación.

CALIFICACIÓN

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Esta entrada va dirigida a la calificación y la importancia de esta tanto en las aulas y centros escolares como en el ámbito familiar. Realmente esto es un problema, ya que los alumnos y las alumnas están en constante preocupación por agradar a sus padres y a sus profesores con sus buenas notas

 El éxito de cada sujeto (de cada alumna y cada alumno) se construye desde un sistema clasificatorio basado en la calificación, que les ordena de acuerdo a un supuesto rendimiento (valor de mercado)» (Leite y Rivas, 2014, p. 63)

Y ahora nos preguntamos: ¿es necesario que los alumnos y alumnas se sientan de esta forma? ¿esto conlleva a una competitividad entre sus compañeros? ¿las calificaciones es un número que te clasifica en clase?

Esta entrada la apoyamos con un párrafo de la bibliografía de Lorena, como se sentía ella en clase cuando tuvo una etapa escolar un tanto diferente a lo que acostumbraba.

En 3º de la ESO repetí curso, recuerdo este momento con un sabor muy amargo, aquí perdí por un momento hasta el cariño y la confianza con mi familia, mis profesores pasaban de mí ya que siempre suspendía, mis padres estaban todo el día regañándome y poniéndome castigos porque no hacía nada de clase y suspendía todos los exámenes. Cuando llegaba el momento de ir a recoger las notas y mis padres veían mi boletín, sabía que me esperaba todas las vacaciones en casa, ya que recuerdo a la perfección que me quedaron 7, 6 y 7 en cada trimestre.

Aquí podemos decir que es cierto lo citado anteriormente, el éxito de cada sujeto se construye mediante las calificaciones que va obteniendo a lo largo de su etapa como estudiante.

Leite y Rivas (2014) afirmaron que las calificaciones, como cabría suponer, son el principal criterio de clasificación y catalogación, de forma que ser buen o mal estudiante, para el profesorado, se convierte en una forma de ser para el alumno o la alumna, que incorpora esta etiqueta, y lo que conlleva, como formas de definir su actuación en la vida del centro. (p. 69)

Patri afirma lo anterior:

Cuando estaba en el instituto, las clases se dividían en grupos diferentes desde la A hasta la D, siendo así que los que mejor nota sacaban estaban en la clase A, así sucesivamente hasta llegar a la D que era donde estaba yo. A Estas clases nos recomendaban refuerzo, yo estaba en refuerzo de matemáticas y casi todos mis compañeros y todas mis compañeras estaban en algún tipo de refuerzo ya que como decía todo el mundo del centro, las clases D eran las peores.

Aquí vemos como se clasifica a los alumnos dependiendo de sus calificaciones. En el caso de Lorena pasaba lo mismo, no tan marcada la diferencia, pero en su instituto siempre se decía que A y B eran los empollones. Yo, en 1º y 2º de la ESO estuve en el C, cuando pasé a 3º estuve en el B y al repetir este curso me pasaron al C de nuevo.

Aquí vemos claramente también la afirmación anterior y como etiquetamos a los alumnos y a las alumnas basándonos en sus notas.

EVIDENCIAS

A continuación mostraremos una serie de evidencias sacadas de nuestros relatos educativos dividas en las categorías de nuestra entrada anterior.

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SAPIENCIA:

-En infantil se utilizaba una metodología por fichas, tanto para leer como para aprender los colores, números, letras…

-En primaria recuerdo que tuve un aprendizaje memorístico.

-Sin ningún interés por que aprendiéramos cosas con ilusión o motivación.

-En bachillerato seguía siendo una cadena de estudiar y vomitar todo en el examen, además, de la presión de selectividad.

-Cuando estudié el ciclo conocí otro mundo de la enseñanza con el que hasta ese año no había visto, un método en el que los profesores se interesaban por que se entendiese cada uno de los conceptos que explicaba, dónde aprendí gran variedad de habilidades sociales, compañerismo, un trato muy cercano desde los profesores hacia nosotros los alumnos.

AUTOCRACIA INCIERTA:

-Mi profesor desde 1º hasta 4º de primaria era un profesor bastante serio y exigente para estar enseñando a niños y a niñas de esas edades.

-Recuerdo varios castigos, de ponernos de pie en la esquina de clase, nos mandaba al rincón cómo él decía hasta si se nos caía el estuche al suelo.

-Nos obligaba a sacar un libro de lectura de la biblioteca del centro cada 2 días a mucho tardar, de esta forma no nos emocionaba ir a la biblioteca ya que lo veíamos como una obligación y un castigo.

-Cadena de explicación, ejercicios, tarea y examen.

-En uno de esos cursos de la ESO, no recuerdo cual, tuve un profesor de educación física que en mitad de un examen me golpeó la mesa por hacerle una pregunta, hoy en día lo veo por mi pueblo y me da mucha rabia.

-Cuando estudié el ciclo conocí otro mundo de la enseñanza con el que hasta ese año no había visto, un método en el que los profesores se interesaban por que se entendiese cada uno de los conceptos que explicaba, dónde aprendí gran variedad de habilidades sociales, compañerismo, un trato muy cercano desde los profesores hacia nosotros los alumnos.

DESMANES:

-En infantil a la hora del recreo recuerdo que el patio del colegio se convertía en un parque, las profesoras y profesores sacaban toboganes, casitas grandes, columpios en general, era bastante divertido.

-En la etapa de infantil, la cual no recuerdo muy bien, tenía un horario escolar diferente al que tiene los niños y niñas de infantil hoy día. Entraba por la mañana, salía para almorzar en casa y por la tarde volvía a asistir al colegio.

-En infantil mi aula constaba de rincones, existía el rincón del juego, de la lectura, del teatro y no recuerdo ninguno más.

-En el ciclo tuve profesores implicados 100% en sus clases, clases dinámicas, entretenidas, que captaban mi atención, que me incitaban a participar, en las que se aprendían mucho más que en una tarde de estudio con el libro por delante.

– En el primer ciclo recuerdo que estábamos sentados en forma de U, una vez que pasé a 3º de primaria nos sentábamos por pareja o individualmente.

-En el ciclo las clases eran dinámicas, entretenidas, que captaban mi atención, que me incitaban a participar, en las que se aprendían mucho más que en una tarde de estudio con el libro por delante.

-En el ciclo estábamos sentados en forma de U, me dio reparo a primera hora porque pensaba que era una forma de sentar a los niños y niñas pequeños en clase para tenerlos más controlados, luego descubrí que era por el ambiente de clase y una forma en la que participar fuese más efectivo.

CUIDAR-SE:

-En la ESO recuerdo unos profesores fríos, que solo querían que el examen lo tuviéramos aprobado.

-En 3º de la ESO repetí curso y cuando estaba repitiendo tuve una gran profesora de inglés, una asignatura que nunca me había llamado la atención, la cual nunca me había resultado nada fácil y a la que nunca le había prestado el mayor interés, esta profesora hizo que me motivara en sus clases, que me interesara por el inglés y que ‘tuviese claro’’ lo que quería estudiar de mayor. Ella fue la única profesora que me encontré que no buscaba solo el aprendizaje memorístico de sus alumnos, si no la motivación por aprender.

PARALIPSIS:

– En todos estos cursos de primaria recuerdo un gran compañerismo en las aulas, entre nosotros los de la misma clase no existía discriminación alguna, pero sí recuerdo una amiga que estaba en silla de ruedas, a la que todos ayudábamos y los chicos y chicas de las demás clases sí se metían con ella sin razón alguna, aquí creo que entran los valores de cada persona y los valores que los profesores y profesoras nos hacían llegar, quizás para que aprendiésemos a respetar a esa compañera que estaba en nuestra clase.

-Recuerdo que cuando estaba en 3º de la ESO no aceptaba que todo el mundo de clase entrase en mi grupo, claro está, mi grupo era el más popular de todo 3º y no iba a permitir que ninguna niña estropease eso. Cuando recuerdo esa actitud mía no me gusta nada, discriminé a niñas de mi clase por el simple hecho de no vestir como nosotras (las de mi grupo).

-Un profesor le habló mal a un compañero mío por el simple hecho de ser musulmán, o como el profesor dijo: moro. Recuerdo que le salté y le dije que no podía tratar así a mi compañero por ser de una religión diferente a la nuestra.

CATEGORIZACIÓN

Creemos que nuestro blog es un paradigma. Es una manera de entender conocimiento dentro de un área de conocimiento y esta es su manera de evolucionar y crece el conjunto de teoría.

Hemos dividido el blog en 5 categorías y le hemos puesto nombres que se salen de los conceptos que normalmente empleamos para que no sean tan obvios pero que, a su vez, son prácticos ya que engloban lo que vamos a tratar.

Cuidar-se: es un concepto que nos enseñó nuestro profesor Oña el año pasado y que intentamos tener siempre muy presente ya que nos queremos dedicar, fundamentalmente, a la pedagogía social. Cuidar-se incluye todo lo que está más próximo a nosotros, lo verdaderamente importante. Cuidar de los demás y cuidar de nosotros mismos. Dentro de esta categoría hemos metido: papel del profesorado, ambiente, crecimiento personal, familia y grupo de iguales.

Desmán: Un desmán es demasiado de algo, como cuando algo se va de las manos. Normalmente está relacionado con un abuso. Por ejemplo: horarios pesados, desorden, clases particulares. En esta categoría entra distribución del espacio/tiempo, materiales y recursos y religión.

Paralipsis: siginifica intentar omitir, pasar por alto. Hemos incluido aquí, diversidad, valores, discriminación y etiquetaje.

Sapiencia: sapiencia significa sabiduría. Dentro de esta categoría hemos metido tradición y aprendizaje.

Y por último Autocracia Incierta: la autocracia es un régimen político en el que una sola persona gobierna sin someterse a ningún tipo de limitación y con la facultad de promulgar y modificar leyes a su voluntad Como entendemos que, al final, siempre hay que rendir cuentas le hemos añadido la palabra «incierta». Aquí entra: poder, educación y profesorado.

A continuación se podrá ver un prezi con las categorías y subcategorías que utilizaremos para sacar las evidencias de nuestros relatos educativos:

 

https://prezi.com/p/fsgmqaavmet4/

 

Permíteme que dude

La duda nos ayuda a desenmascarar aquellas mentiras que nos venden como verdades. Pretendemos convertir el principio de conjetura infinita en criterio de perspectiva sobre el mundo en el que vivimos. Principalmente, y de una manera más concreta,  poner en valor nuestro pensamiento crítico referente a  lo educativo que nos rodea.

Descartes decía: “Si puedo dudar de todo, entonces de lo único de lo que puedo estar seguro es de mi duda. Si dudo, es decir, si pienso, entonces existo”. Cognito ergo sum. Esta conciencia nace con la existencia de la duda. La duda es el atributo de nuestra existencia.

Consideramos que hacer dudar es la puerta para aprender.

 

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