La duda nos ayuda a desenmascarar aquellas mentiras que nos venden como verdades. Pretendemos convertir el principio de conjetura infinita en criterio de perspectiva sobre el mundo en el que vivimos. Principalmente, y de una manera más concreta, poner en valor nuestro pensamiento crítico referente a lo educativo que nos rodea.
Descartes decía: “Si puedo dudar de todo, entonces de lo único de lo que puedo estar seguro es de mi duda. Si dudo, es decir, si pienso, entonces existo”. Cognito ergo sum. Esta conciencia nace con la existencia de la duda. La duda es el atributo de nuestra existencia.
Consideramos que hacer dudar es la puerta para aprender.
